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Servicios

Siete formas de integrar IA en tu operación

Desde el agente que atiende a tus clientes hasta los sensores que reportan solos. Trabajamos con la tecnología que tu empresa ya tiene.

Los siete

De la conversación al hardware

01

Agentes que atienden a tus clientes

Por WhatsApp, Telegram o web. Contestan la carta, los precios y la disponibilidad, apartan la reserva, generan el link de pago y la confirman cuando se aprueba. Cada conversación queda en un panel donde ves qué respondió el agente y con qué información.

02

Asistentes internos

Responden con la información real de tu empresa: manuales, políticas, contratos, catálogos. Tu equipo deja de buscar en carpetas y de preguntar al que ya sabe la respuesta.

03

Integración y automatización

Conectamos los sistemas que ya usas y quitamos el trabajo manual que hay entre ellos: los datos que alguien copia de una pantalla a otra, los avisos que se mandan a mano, las listas que se arman cada lunes.

04

Asistentes dentro de tu infraestructura

Corren dentro de tu infraestructura, con tus datos, sin salir a la nube de un tercero. Para empresas que por regulación no pueden mandar su información afuera, o que simplemente no quieren hacerlo.

05

Gobernanza de IA

Ordenamos lo que ya está en marcha: políticas de uso, control de acceso, trazabilidad de las conversaciones, anonimización de datos personales y auditoría de lo que hacen los agentes. Saber qué deciden es parte del servicio, no un extra.

06

Desarrollo a medida

Aplicaciones web y móviles, backends, APIs e integraciones, para cuando el problema no se resuelve con una herramienta que ya existe. No todo son agentes.

07

Hardware e IoT

Sensores y controladores que reportan solos, monitoreo remoto de instalaciones, detección de presencia y alertas automáticas, incluso en sitios sin luz ni internet.

El panel

Tú decides quién administra tu negocio

Todo lo que construimos se opera desde un mismo panel: dueños y gerencia ven las reservas de la semana, las conversaciones completas y la carta, y ajustan las reglas del negocio sin llamar a nadie.

Los permisos se aplican en el servidor, no escondidos en un menú: cada persona ve lo que le toca en cada empresa, y tú decides quién administra cuál. Se entra con cuenta propia y las sesiones abiertas se pueden cerrar una por una.

Y cada cambio queda registrado —quién, qué y cuándo, con el valor que había antes— porque un sistema que decide cosas sobre tus clientes tiene que poder auditarse.

Con lo que ya tienes

Trabajamos con la tecnología que tu empresa ya usa. Cambiar de sistema es lo último, no lo primero.

En semanas

Implementamos en semanas, no en trimestres. Si algo no se puede poner a andar pronto, se parte hasta que sí.

Quien te atiende construye

No hay una capa de cuentas entre quien entiende tu problema y quien escribe el código.

Preguntas

Lo que preguntan antes de empezar

¿Tengo que cambiar los sistemas que ya uso?

No es el punto de partida. Casi siempre se empieza conectando lo que ya tienes; cambiar de sistema es la forma más cara de resolver un problema pequeño, y se hace solo cuando el sistema actual es el problema.

¿Puedo empezar por una sola cosa?

Sí, y es lo que recomiendo: un servicio, un canal, medimos. Si funciona, ampliamos. Si no, no seguimos pagando por algo que no sirve.

¿Y si mi información no puede salir de la empresa?

Es exactamente para lo que están los asistentes que corren dentro de tu infraestructura: el modelo y los datos se quedan adentro. Vale para empresas reguladas y para cualquiera que no quiera mandar su información afuera.

¿Cómo sé cuál de los siete necesito?

No hace falta que lo sepas. Se empieza por entender tu operación y ver dónde se pierde el tiempo; de ahí sale cuál aplica. A veces la respuesta no es un agente.

¿Por dónde empezamos?

Cuéntame qué te quita tiempo hoy y te digo si un agente lo resuelve, cuál de los siete servicios aplica — o si no es por ahí.