Conversaciones
La bandeja con filtros, búsqueda y export: el hilo completo de cada cliente, con lo que preguntó y lo que el agente contestó.
Producto · Agente de WhatsApp
Contesta la carta, los precios y las características del lugar. Mira la disponibilidad real de tu operación antes de responder y, si hay lugar, deja la reserva hecha. Con tu horario, tus cierres y tu zona horaria.
Agente de reservas
en línea
Ejemplo de conversación · datos de demostración
Qué hace
Cada platillo con su precio, sus ingredientes y sus etiquetas. Y el promedio por persona que cargues, que es lo que más se pregunta antes de reservar.
Si el cliente menciona una alergia, dice qué platos la contienen, no los ofrece y propone alternativas. Nunca asegura que un plato «no lleva» algo que el negocio no declaró: en ese caso lo dice y ofrece consultarlo.
Las fotos que cargues en la carta salen por WhatsApp cuando vienen al caso. No una galería: el plato del que se está hablando.
Estacionamiento, mascotas, acceso para silla de ruedas, menú sin lácteos: lo que hayas declarado, dicho con tus palabras y sin prometer más de lo que dice.
Revisa el cupo libre de tu operación antes de contestar. Si no hay lugar, lo dice: no promete una mesa que ya está ocupada.
Personas, día y hora. El contacto sale del propio WhatsApp, así que al cliente no se le pide otra vez un teléfono que ya está usando.
Genera el link de pago con el porcentaje que decidas sobre el precio por persona, y confirma la reserva en cuanto el pago se aprueba. Nadie persiguiendo un comprobante a mano.
El cliente cambia de planes y el cupo se libera en el mismo momento. Tu calendario no se queda con la mesa fantasma.
Si el caso se sale de tus reglas, no improvisa: lo deja en manos de una persona y espera la respuesta.
El panel
La bandeja con filtros, búsqueda y export: el hilo completo de cada cliente, con lo que preguntó y lo que el agente contestó.
La semana por recurso, y un botón que salta a la conversación de la que salió cada reserva. Sabes quién la pidió, no solo que existe.
Platillos con precio, ingredientes, dietas y alérgenos, con sus fotos; y las mesas y zonas del local.
Horario por día, días cerrados, anticipación, capacidad y la dirección desde la que se arma el enlace del mapa.
Quién administra tu negocio lo decides tú: dueño, gerente o administrador, con permisos por empresa aplicados en el servidor.
Cada cambio queda registrado —quién, qué y cuándo, con el valor que había antes— porque un sistema que decide cosas sobre tus clientes tiene que poder revisarse.
Configuración
Un agente que sirve para cualquier negocio no sirve para el tuyo. Esto se carga una vez, con tu información, y es lo que hace que las respuestas sean las de tu operación y no las de un guion.
Preguntas
Sí, y es lo primero que deberías hacer: mándale un mensaje al +52 81 1852 5306 como si fueras un cliente tuyo. Pide una mesa, pregunta el precio por persona, pregunta qué hay sin gluten. Así se ve el comportamiento real, no una demostración guiada.
Sí: responde con los platillos, sus precios, ingredientes y etiquetas tal como tú los cargues, y con el precio promedio por persona. Nunca improvisa una cifra; si un precio no está cargado, no lo dice.
Sí, y es la mejor defensa contra el no-show: cargas el porcentaje una vez y el agente genera el link de pago con el ticket por persona y el número de asistentes. La reserva se confirma sola cuando el pago entra, sin que nadie revise nada. Si prefieres no cobrar anticipo, no aparece en ninguna conversación.
El sistema trata los alérgenos como una declaración tuya, no como algo que el agente pueda deducir: si el cliente menciona una alergia, te dice qué platos la contienen, no los ofrece y propone alternativas. Y si un platillo no tiene el alérgeno declarado, no afirma que esté libre de él — eso lo consulta contigo.
Lo dice en una frase y ofrece tu teléfono. Nunca rellena el hueco con una respuesta plausible. Tú ves esa conversación en tu panel y decides qué información agregar para que la próxima vez sí responda.
Un agente con tu carta, tu horario, tu cupo y tus reglas queda funcionando en semanas. Lo que más tarda no es el código: es cargar bien tu información y probar los casos difíciles contigo — que es justo lo que evita que después invente.
Abre WhatsApp y pide una mesa como lo haría un cliente. En dos minutos sabes si esto sirve para tu negocio — y si no, también te lo decimos.